Jesús nacido para redimir al mundo_

 Jesús  nacido  para  redimir  al  mundo_

                                                        S. Mateo  1:18-25.

 

 

Introducción: Jamás nadie en el mundo ha tenido una concepción  como el niño Jesús.

 

Su embarazo fue obra del Espíritu Santo, nacido de una virgen, profetizado en las Escrituras, anunciado por huestes celestiales, etc.

 

Este maravilloso niño creció y se hizo hombre. Dios Padre le encomendó una misión  en la tierra. ¿Cuál fue su misión?     

¡LA  REDENCIÓN¡

 

I.     Los  objetivos  de  la  redención

 

 

La redención tiene tres  objetivos o propósitos.

 

  El  alma.

 

Si  miramos el    propósito de la redención, vemos  que tiene que ver con nosotros. Podemos  decir  que la redención tiene que ver con nuestra alma.

 

Testificamos   de haber confesado nuestros pecados al Señor, y de haber recibido su perdón y  salvación  por  gracia.

 

Esta bendición es una realidad  que  podemos tener ahora. No tenemos que esperar que ocurra algún día de estos.

 

Cada verdadero creyente, siente  cómo el corazón  a cambiado, su vida es diferente, sintiendo ese poder que se desprende de la redención.

 

Es primordial  recibir  a Cristo  en el corazón.

 

Está experiencia  fundamental en el plan  de la redención de Dios.

Podemos leer:  “Fuiste  rescatados…”  ( 1º Pedro  1:18,19).

 

 

   El  cuerpo.

 

Cuando  Adán  y  Eva pecaron, no sólo perdieron  su comunión  con  Dios sino que también perdieron la regalo de un cuerpo inmortal, un cuerpo que jamás sería destruido por la muerte. Así que, el  segundo  objetivo de la redención, es la redención del cuerpo.

La Palabra de Dios  nos dice que Dios desea fortalecer  nuestros cuerpos y sanarlo de la enfermedad.

 

Asimismo  tenemos,  la esperanza de que el Espíritu santo va transformar  nuestro cuerpo.

Sabemos esto porque el Espíritu Santo fue el que resucito el cuerpo de Jesús, con poder y gloria.

 

El Señor con su Espíritu levantará  nuestros cuerpos en ese día, como dice en  corintios, “Todos seremos transformados..” (1º Corintios  15:51,52).

 

La escritura llama a  esto la redención de nuestro cuerpo (Romanos  8:23).

 

 

 

   La  tierra.

 

 

El hombre no sólo  perdió su alma y su cuerpo, sino que también el dominio de una tierra que era un paraíso (perfecta).

 

El tercer  objetivo de la redención va  más allá de la conversión de Alma, y de la resurrección de cuerpo, y anticipa la redención de la tierra. El libro de Apocalipsis habla acerca del derecho de Jesucristo de poseer y reinar  en  la tierra de manera visible.

 

Los santos que están ante el trono atestiguan el hecho cuando Cristo toma el libro de lo siete sellos y da comienzo a los juicios poderosos que resultan en la  redención de la tierra.

 

 

 

Conclusión.

 

Solo Jesucristo es el que puede redimirnos de nuestros pecados, redimirnos de la muerte y corrupción de nuestro cuerpo, y redimir  la tierra y restaurar a la condición que tenia antes de entrar el pecado en el mundo.

 

Todo el que rechaza a Jesús, esta  rechazando  el poder de la redención. Es vivir fuera del poder y la misericordia de la restauración.

 

Y  de la gloria que Dios tiene para cada uno de nosotros por medio de Cristo.

 

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